Salas de conciertos
Cada sala tiene su liturgia: la cola en la puerta, la barra pegajosa, el técnico que sube el volumen justo cuando hace falta. En estos perfiles la redacción recorre los recintos donde vive el rock en directo en España, con su aforo, su historia y las noches que los hicieron míticos. De los templos de Madrid y Barcelona a los locales que sostienen la escena en el norte.
Para ver el mapa completo del circuito, la guía de las mejores salas de conciertos de España compara los recintos ciudad a ciudad.
Sala Azkena
BILBAO — Sala Azkena de Bilbao: el club de rock de Ibáñez de Bilbao 26, abierto en 2001, con guitarras firmadas, aforo de unas 400 personas y conciertos todo el año.
Santana 27
BILBAO — Santana 27, la sala grande de Bilbao: tres espacios de 250 a 1.500 personas en el polígono de Bolueta, con rock, metal y música urbana desde 2005.
Kafe Antzokia
BILBAO — Kafe Antzokia, la sala de referencia de Bilbao desde 1995: historia del antiguo cine San Vicente, cómo funciona, aforo, agenda y datos prácticos.
Sala Apolo
BARCELONA — Sala Apolo, el salón de baile de 1943 en el Paral·lel: 1.300 personas en su sala principal, el club Nitsa y ocho décadas de música en Barcelona.
La Riviera
MADRID — La Riviera, la sala madrileña de 2.500 personas junto al Manzanares: abierta en 1958, ha recibido a James Brown, Lou Reed, Green Day o The Killers.
Razzmatazz
BARCELONA — Guía de Razzmatazz: cinco salas en el Poblenou, más de 4.000 personas de aforo y una historia que va de Zeleste a Arctic Monkeys.
Rock Star Live
BARAKALDO (BIZKAIA) — Perfil de Rock Star Live, la sala del recinto Megapark de Barakaldo que trajo a Motörhead, Whitesnake o Ministry al área metropolitana de Bilbao.
Preguntas frecuentes
¿Hay edad mínima para entrar a una sala de conciertos?
Cada sala aplica su propia política según su licencia y la normativa autonómica: las hay solo para mayores de 18, las que admiten desde 16 y las que dejan entrar a menores acompañados de un adulto. El dato aparece casi siempre en la página del evento; en caso de duda conviene preguntar a la sala antes de comprar la entrada.
¿La hora de puertas es la hora del concierto?
No. La hora de puertas es cuando se puede empezar a entrar; la música llega después. El patrón habitual mete al telonero alrededor de una hora tras la apertura y al cabeza de cartel más tarde, con horarios algo más tempranos entre semana por el descanso vecinal y el último metro.
¿Es mejor comprar la entrada online o en taquilla?
La entrada anticipada online suele ser varios euros más barata que la taquilla y es la única garantía en conciertos con aforo corto, que se agotan sin avisar. La taquilla tiene sentido en conciertos de venta lenta o para evitar gastos de gestión, asumiendo el riesgo del cartel de «entradas agotadas».
¿Qué significa que un concierto está «sold out»?
Que se ha vendido todo el aforo autorizado de la sala y no habrá taquilla. Las únicas entradas legítimas a partir de ahí son las de la reventa oficial de la plataforma de venta, si existe. Comprar en reventa no oficial arriesga entradas duplicadas o falsas que el escáner de la puerta rechaza.
¿Las salas tienen guardarropa?
Las medianas y grandes casi siempre, por uno o dos euros la pieza; los locales pequeños no siempre lo ofrecen. En invierno la cola del guardarropa a la salida puede ser larga: viajar ligero es la opción de quien va al foso.
¿Se puede pagar en la barra con tarjeta?
En la mayoría de salas medianas y grandes sí, y algunas ya funcionan solo con tarjeta. Los locales pequeños de barrio pueden seguir siendo territorio de efectivo. Llevar las dos opciones evita sorpresas.
¿Qué es el aforo y por qué importa?
El aforo es el número máximo legal de personas que caben en el recinto, y define la experiencia: en una sala de 300 se ve al guitarrista sudar desde cualquier punto; en una de 2.000 conviene elegir bien el sitio. Por eso los perfiles de esta sección lo indican siempre que la cifra está confirmada.
¿Puedo llevar mochila al concierto?
Las salas suelen admitir bolsos y mochilas pequeñas, con registro en la puerta; las grandes y los recintos tipo arena limitan el tamaño y obligan a dejar el resto en consigna. Las cámaras con objetivo intercambiable requieren casi siempre acreditación de prensa.